902 99 55 67 info@zertia.es

En el post anterior ya os explicamos algunos de los problemas a los que se enfrentan los departamentos de TI a la hora de hacer frente a las aplicaciones legacy. Obsolescencia de lenguajes, restricciones en el hardware/software, velocidad de desarrollo, nuevas necesidades, etc.

Sin embargo, en este nuevo post vamos a completar las problemáticas desde un punto de vista funcional y de costes:

Silos de datos

Las aplicaciones legacy suelen contener información crítica de la empresa, la cual se encuentra aislada del resto de la organización. Y cada vez es más importante visualizar la actividad de diferentes áreas del negocio en un cuadro de mandos único. ¿Por qué? Para evitar las múltiples ineficiencias que generan los silos de información: trabajar por duplicado, perder oportunidades de negocio, no estar coordinado con las prioridades ni con el resto del equipo, etc. Los silos crean barreras innecesarias en la colaboración entre equipos. Y esto tiene más importancia que nunca en el entorno actual donde los equipos trabajan en remoto y necesitan visibilidad.

Integraciones

Este punto va de la mano con el anterior, y es que en la empresa moderna ya no se contemplan los sistemas aislados. La interconexión de aplicaciones diferentes entre sí es vital para satisfacer las necesidades funcionales del negocio y, en algunas ocasiones, la integración de aplicaciones legacy con otras desarrolladas recientemente trae muchas ventajas. Entre ellas, reducir el riesgo y ahorrar costes.

Además, por norma general, los sistemas modernos no ofrecen tecnologías de conexión obsoletas, como la integración por ficheros AS/400 o aplicaciones con comunicación propietaria WCF (_Windows Communication Foundation_).

Altos costes de mantenimiento

Cualquier corrección que se implemente sobre una aplicación heredada implica un esfuerzo muy alto y conlleva un riesgo de seguridad cada vez mayor. Esto se debe a múltiples factores, entre ellos:

  • Los diferentes estilos y lenguajes de programación, a menudo obsoletos, utilizados en la aplicación hacen que estos sistemas queden en manos de muy pocos expertos. Y recordemos que son críticos para la actividad de la empresa.
  • En muchos casos la documentación del sistema está desactualizada y/o incompleta, ya que no fue diseñado para adaptarse a las necesidades actuales.
  • Las correcciones acaban dañando la estructura de las aplicaciones de manera natural y complican la experiencia del usuario y la operatividad de los programadores.
Sistemas on-premises

Ya sea por requisitos técnicos o por seguridad, la mayor parte de aplicaciones legacy no pueden desplegarse en la nube. Esto hace que requieran de mantenimiento continuo, recursos cualificados y sistemas de seguridad adicionales en las instalaciones la empresa. ¿Cuál es el resultado? Que el coste de las aplicaciones aumente considerablemente, que la empresa deba invertir en infraestructura y equipo, y que se pierda flexibilidad y escalabilidad.

Seguridad

Es habitual encontrar empresas con el acceso a la red restringido debido a que las aplicaciones que utilizan carecen de sistemas de seguridad, o éstos, al estar fuera de soporte, son vulnerables. Estos escenarios suelen derivar en soluciones de escritorio remoto, VPN o incluso en la imposibilidad del acceso remoto. Es lo que ha ocurrido con muchas empresas desde el inicio de la pandemia, provocando contingencias y pérdidas relevantes. El hecho de disponer de un sistema de teletrabajo moderno y adaptado a las necesidades actuales del negocio ha pasado de ser un nice-to-have a una necesidad imperativa.

Como conclusión, debemos tener en cuenta que las aplicaciones legacy se vuelven problemáticas para el negocio cuando se han construido sobre sistemas poco flexibles y cuando el paso del tiempo hace su efecto. Y el tiempo pasa especialmente rápido cuando hablamos de tecnología. La obsolescencia está a la orden del día y, cuando se trata de aplicaciones críticas, las decisiones del departamento de TI tienen la capacidad de marcar el futuro del negocio.

Y ahí entra en juego la nube, ofreciendo disponibilidad, flexibilidad, mayores SLA y un estándar tecnológico con un soporte moderno. Los problemas de seguridad se terminan tal y como los conocíamos, ya que siempre se ejecuta la última actualización de cada aplicación. Además, las posibilidades son enormes, ya que los sistemas críticos se pueden mantener in house si así se prefiere, creando soluciones híbridas.

Si tu negocio también encuentra dificultades al tratar con las aplicaciones legacy y te interesa saber cómo modernizarlas, no dudes en contarnos tu caso.

¡Hasta el próximo post!